Me siento frente al mar y mientras observo como crea la belleza de sus olas, en mi mente empieza a fluir un reguero de palabras que la brisa hace danzar en armonía.
Y si una imagen vale más que mil palabras ellos no tienen mordaza alguna a pesar del titulo que pusieron al evento y lanzaron ese grito social de la mejor forma que se puede hacer con buena poesía.